ella corregía el doblés de sus medias, él la observaba y no decía nada.
De como la historia puede contradecirnos, de como el placer puede sernos util, y como el amor puede ser sutíl, de como el amor puede ser impropío, de como aquí he jurado:desíerto, sí aquí, si estas tierras, sí el mañana, si la nada, si no estás aquí, y yo: ¿nada?, o yo todo; La estancia no es mas que un pasajero suspiro en los labios de la historia, nada somos, somos nada, y aquí estamos
2 Octubre 2009 de luisloaz

